Rodrigo Bañuelos
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Premian a Matematico Imigrante |
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Rodrigo Bañuelos llegó a los 15 años sin saber leer ni escribir y hoy es un destacado matemático, uno de los pocos en esa profesión |
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Jorge Morales Almada, Reportero de La Opinión |
Domingo, 07 de noviembre de 2004 |
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Son pocos los latinos que destacan en las matemáticas. Rodrigo Bañuelos es uno de ellos. Forma parte de una selecta ecuación de estudiosos de la aritmética y la geometría. Es un investigador del teorema de la desigualdad isoperimétrica y durante su vida se ha empeñado en alentar a los estudiantes minoritarios para que continúen estudiando. Por ello fue galardonado. Ayer en el Instituto de Matemáticas Pura y Aplicada (IPAM) de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA), el doctor Bañuelos recibió el premio Blackwell-Tapia. Es un reconocimiento que se entrega por segunda ocasión y que fue establecido en el 2002 por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Matemáticas (MSRI) y la Universidad de Cornell, para honrar a los distinguidos matemáticos David Blackwell y Ricardo Tapia, quienes han sido inspiración para más de una generación de estudiantes afroamericanos y latinos en Estados Unidos. El premio se entrega cada dos años y en esta ocasión UCLA fue la sede para reconocer a quien es considerado un modelo a seguir en el campo de las matemáticas. Y es que la historia de Rodrigo Bañuelos es de reconocerse, él llegó a Estados Unidos cuando tenía 15 años, no sabía leer ni escribir y hoy es todo un genio en genio en los números y las ideas geométricas. Nació en un rancho llamado La Macita, en el estado mexicano de Zacatecas, de donde junto con sus padres emigró a Pasadena hace 35 años. Llegué aquí sin haber ido a la escuela, crecí en un ranchito donde no había escuelas, los tíos o las tías eran las que nos enseñaban lo poco que sabían, recuerda este hombre de anteojos bifocales y saco estilo de los 80. En Pasadena estudio la secundaria, luego se graduó de la preparatoria Blair con muchas dificultades por el idioma. Después se puso a trabajar y al poco tiempo conoció a Juan Lara, un estudiante de UCLA que hoy ocupa una posición importante en la Universidad de California en Riverside. Él me ayudó y me apoyó bastante para entrar al colegio comunitario de Pasadena, ahí estuve de 1973 a 1974, y luego me ayudó para entrar a la universidad, fue entonces cuando me fui la Universidad de California en Santa Cruz para estudiar física, pero luego me cambié a las matemáticas, menciona durante una entrevista horas antes de que reciba su premio. Para Bañuelos su carrera estudiantil fue una serie de accidentes afortunados. Los latinos no tenemos las oportunidades para entrar en masa a las ciencias, muchos entramos por cuestiones de accidentes, porque conocemos a personas, pero a cada paso que avanzamos está el peligro de no seguir, dice este matemático que en 1984 obtuvo su doctorado en UCLA. En Estados Unidos existen muy pocos latinos sobresalientes en las matemáticas, a pesar de que según Bañuelos, está comprobado que los latinos tienen un elevado coeficiente intelectual para los números y las ideas. Actualmente vive en Lafayette y es profesor de matemáticas en la Universidad de Purdue, en Indiana. Es activista en varias organizaciones comunitarias, dedicado a lograr un rápido crecimiento de la comunidad mexicana y latina en esa ciudad. Durante la presentación que ofreció ante estudiantes y profesores del IPAM, Bañuelos tuvo una charla técnica sobre las teorías de sonidos, estudio y aplicaciones del movimiento brauniano y problemas de ecuaciones parciales, así como de la desigualdad isoperimétrica. No estamos hablando de que dos más dos son cuatro, estamos hablando de cosas mucho más sofisticadas, aclaró. Bañuelos destaca que las matemáticas se aplican en cada aspecto de la vida, desde la construcción de edificios, hasta el desarrollo de drogas para tratar el cáncer u otras enfermedades infecciosas. La matemática pura se refiere a ideas, teorías, no se aplica inmediatamente para construir un edificio, una computadora o un elevador, son más teorías, y con esas ideas que se desarrollan y se hacen más prácticas, más cercanas a lo que la gente sabe, explica. El doctor en matemáticas está seguro que si alguien se lo propone, puede salir adelante, por ello envió un mensaje: Hay que buscar las oportunidades, hay que tratar de evitar la gratificación inmediata, esto se tarda tiempo, hay que ser pacientes y hay que trabajar muchísimo. |
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Nota de La Opinión |
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